Restricción del crecimiento intrauterino

En categoría: Para Pacientes

La restricción del crecimiento intrauterino (RCIU), es una condición en la cual el peso estimado para el feto en un momento determinado del embarazo e menor al que se considera normal para su edad.

Las causas y factores contribuyentes al RCIU son diversas en su origen y efectos.  Entre ellas tenemos:

  • Fetales: anomalías cromosómicas o genéticas, embarazo múltiple.
  • Maternas: peso y talla bajos, edades extremas, desnutrición, hábitos tóxicos (tabaco, alcohol, drogas), enfermedades crónicas (hipertensión arterial, diabetes tipo I, enfermedades renales y autoinmunes), anemia, infección de vías urinarias.
  • Anomalías uterinas y placentarias: malformaciones uterinas, tumores placentarios, anomalías cromosómicas limitadas a la placenta.

El RCIU puede llevar a graves consecuencias en el producto de la gestación pues pose una importante asociación con: aumento de la mortalidad en el feto o el recién nacido. Complicaciones de su salud a corto plazo (prematurez, asfixia, hipotermia, hipoglicemia, etc.), y a largo plazo (alteraciones neurológicas, del comportamiento y del aprendizaje).

Importancia de la Ultrasonografía

La Ultrasonografía (USG)  es un recurso indispensable para el diagnóstico del RCIU.

Una USG realizada en los primeros tres meses del embarazo, permite establecer con certeza la edad gestacional, especialmente en los casos de irregularidades menstruales u olvido de la última menstruación, lo cual servirá como base para conocer la edad del feto en todo momento del embarazo y comparar con las USG siguientes.

En USG posteriores, tomando como base las medidas que se toman de ciertas partes del cuerpo del feto (cabeza, abdomen, extremidades), los equipos de ultrasonido calculan el peso fetal estimado para ese momento. Dicho valor se compara con tablas establecidas de peso según las semanas de embarazo, para determinar si se encuentra dentro de los límites normales. Cabe destacar que el peso obtenido es una aproximación a la real y puede variar según la fórmula o programa que use el equipo para calcularlo, el criterio del médico que toma las medidas, la posición del feto, cantidad de líquido amniótico y espesor de la pared abdominal de la madre.

Al ser diagnosticado un caso de RCIU debe establecerse la causa de éste en base a los hallazgos de la USG y la valuación clínica de la paciente, aunque no siempre es posible determinar la causa. Posteriormente el obstetra establecerá el tratamiento con medidas generales (suplementos nutricionales, restricción de la actividad física, etc.) y específicas para cada caso (tratamiento de infecciones, control de enfermedades crónicas), tomando en cuenta el período del embarazo en que se encuentre.

El RCIU no siempre puede ser prevenido o tratado, pero mediante un control prenatal  temprano y adecuado es posible identificar y modificar condiciones que puedan afectar negativamente el desarrollo del embarazo con el fin de obtener un recién nacido en el mejor estado posible.

Dr. Pedro Castillo

Ginecólogo -Perinatólogo

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